| ¿Qué significa esta expedición?
Sólo los expertos en alcanzar permanentemente objetivos, entienden el significado exacto de emprender aventuras que requieren un intenso ritmo de preparación y una dedicación absoluta hasta llegar a la meta propuesta. Colseguros, con la visión de emprendimiento que la caracteriza, se lanza nuevamente a la conquista del monte Everest, patrocinando una expedición que llevará hasta su cima a las primeras mujeres escaladoras colombianas y a nueve expedicionarios más.
La Compañía decidió respaldar la "Expedición Colseguros Everest 2007" , por considerar que la iniciativa de escalar el monte más alto de la Tierra, semeja a ese equipo de dinámicos asesores de seguros que inició su propia travesía en el 2004 bajo la bandera del "Club Elite". Al igual que los deportistas, los miembros de este exclusivo grupo fueron sometidos a un intenso entrenamiento que les permitió en el duro trayecto inicial, mantener el paso, sobrepasar las metas propuestas y llegar a la cúspide soñada.
Colseguros, decidió dar su apoyo como patrocinador de esta expedición, por el enfoque de renovación del alpinismo colombiano que propone el proyecto. En esta ocasión, los alpinistas más experimentados guiarán a la cima a un nuevo grupo de arriesgados soñadores, y algunos de ellos asumirán el reto de ascender a la corona del monte a pulmón limpio, sin apoyo de máscaras de oxigeno, en una demostración de control y poderío absoluto. Como permanentes consultores de riesgos que promueven programas de preparación y prevención, el grupo de escaladores asume los propios con la responsabilidad y el compromiso exigidos por una aventura que a cada paso podría desencadenar una tragedia. Frente a estas circunstancias y en diferentes escenarios, tanto los alpinistas como nuestros asesores, cuentan con el entrenamiento y la preparación necesarios para identificar y anticiparse al peligro.
Detrás de este movimiento inicial, como el legado generacional de todo gran proyecto, vendrá una nueva estirpe de luchadores, quienes caminarán pausadamente al ritmo del corazón, controlando la energía y la inmensa emoción que produce asumir el reto de escrutar los viejos senderos del Everest, cuya cumbre fue conquistada por primera vez por un grupo de colombianos el 24 de mayo del año 2001. Y mañana, cuando este nuevo linaje de alpinistas se encuentre en la mitad de aquel monte legendario, las fuerzas tomarán el control de músculos y pulmones para que los pies cumplan con la misión de transportar a este conjunto de corazones intrépidos, a este puñado de almas colombianas, hasta la cima soñada millones de veces por escaladores de todo el mundo, representando orgullosamente nuestro espíritu de lucha y emprendimiento.
Al llegar a la cima, confundidos por una avalancha de intensas emociones, aquellas mujeres y sus nueve compañeros besarán nuestra bandera y la instalarán en medio de los abrazos y la algarabía de un equipo que allá en la cima del mundo, se olvidará de todas sus penurias. Al final, cuando esta bandera estampada en su esencia con los nombres de privilegiados seres, miembros de la gran familia de Colseguros, quede hondeando en el viento, solitaria en la cúspide de la montaña más alta de la tierra, empezaremos juntos, otra vez, como lo hemos hecho tantas veces, a planear una nueva aventura, tal vez más atrevida o quizás no tanto, pero al fin y al cabo, un nuevo reto que encienda el espíritu de vivir para escalar y triunfar, una y otra vez.
Entretanto, Colseguros, de cara a los retos del tercer mileno, acompañará a nuestros cmontañistas en su nueva marcha de 8.848 metros de altura sobre el nivel del mar, que llevará a su equipo por segunda vez a la cumbre del Everest y a todos los colombianos nos enseñará cómo conquistar la cima del éxito.
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