Montañas, glaciares y clima
Por: Juan Pablo Ruiz Soto*
En abril se inició la expedición Colseguros Everest 2007, cuyo principal propósito es que, por primera vez, llegue a la cima de la montaña más alta del mundo una mujer colombiana y el primer nacional sin el uso de oxígeno suplementario. En mayo de 2001, cuatro colombianos llegaron a la cumbre, todos con apoyo de oxígeno complementario. A mediados de abril de 2007, el grupo de expedicionarios llegó a Katmandú, capital de Nepal, un pequeño país que se encuentra rodeado por India y China, dos gigantes asiáticos, no sólo en términos geográficos, sino como potencias económicas y poblacionales. Entre los dos suman más de 2.000 millones de personas, es decir, que uno de cada tres habitantes del planeta vive en uno de estos dos países. Entre estos dos colosos está Nepal y allí, en un fértil valle en medio de la interminable cadena montañosa del Himalaya, se erige la milenaria Katmandú, capital de montaña y de la amabilidad en el mundo, pues los nepaleses son excelentes anfitriones. Katmandú es el punto de partida para las expediciones a la mayor parte de los picos más altos del mundo, aquellos que superan los 8.000 metros de altura sobre el nivel del mar.
La distancia entre Colombia y Nepal hace que exista una diferencia horaria de 10 horas y 30 minutos. Cuando allá es de noche, acá es de día y viceversa. Nepal queda al otro lado del mundo, tanto en términos geográficos como culturales. Para llegar a Katmandú, el equipo ha tenido que recorrer “medio mundo”. Un grupo de avanzada viajó vía París y Roma para recoger parte del equipo técnico, que por su alto nivel de especialización no se consigue en Colombia; otra parte del equipo técnico viene de Estados Unidos. A mediados de abril estaban en Nepal las 11 tulas con todo el material técnico que proviene de muy diversos lugares del mundo, una expresión concreta de la globalización. Paradójicamente, vale mencionar que no todo el grupo pudo viajar al mismo tiempo, pues como suele decirse en Colombia, el “karma de ser colombiano” retrasó a uno de los miembros de la expedición, pues la Comunidad Europea ahora pide a los nacionales visa, así estemos sólo de tránsito. Para esto, eso de la globalización no aplica, pues cada día parece más fácil el tránsito de mercancías y más difícil el acceso de personas a ciertos países.
Durante el viaje y preocupado por los cambios en el comportamiento del clima y su impacto en los glaciares de montaña, pues esto puede generar cambios importantes en el glaciar del Everest y en nuestra estrategia de montaña, revisé una noticia sobre calentamiento global en la India. Ésta describe cómo el calentamiento empieza a afectar esta parte del mundo. Se están derritiendo los glaciares del Himalaya, de los cuales, por el agua que de allí viene, en sólo la India dependen más de 500 millones de personas. El impacto se analiza con gran preocupación y muestra la importancia que este tema tiene en esta parte del mundo.
Hoy China, después de Estados Unidos, es el segundo país que más contribuye al calentamiento global. Y la India, si sigue creciendo al ritmo actual, pronto será el tercero. Estados Unidos, por su excesivo consumo; China, por su rápida industrialización; e India, por la vulnerabilidad de los grupos de extrema pobreza, son países de gran impacto en este tema de importancia global.
El mundo se mueve en medio de grandes paradojas. Mientras los países ricos son los que con su tecnología y uso intensivo de energía generaron el proceso del calentamiento global, son hoy los que están mejor preparados para enfrentar los fenómenos asociados al cambio del clima. De otra parte, los países en desarrollo son ahora los que presentan el mayor potencial para agudizar el problema, y simultáneamente y desde ya, los grupos de población más pobre, en los países más pobres, son los que de manera más dura viven los negativos efectos del calentamiento global. Este es un tema que tiene que enfrentarse generando compensaciones que permitan transferir recursos y capacidad técnica de los países ricos a los países y grupos de población más pobres, que en nada o muy poco contribuyen al cambio climático. Sin duda la Organización de Naciones Unidas tiene que entrar a jugar un importante papel en este asunto, y al mismo tiempo todos, como individuos y como país, tenemos el derecho y la obligación de tomar acciones frente a este fenómeno.
* Economista con especialidad en manejo de recursos naturales en el Banco Mundial. Sus puntos de vista no representan ni pueden atribuirse a esa entidad.